Sobre la Villa Medieval de Aledo y su castillo |
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I. El castillo de Aledo |
Por Pedro López Martínez. |
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1. SITUACIÓN
Se encuentra situada la villa de Aledo en las estribaciones de Sierra Espuña, en la Región de Murcia, a 63 km de su capital, y se accede a ella, viniendo de ésta, por la autovía E-15/A-7, salida número 617 (Totana-Centro) y siguiendo por la C-3315 durante 3,3 km, para tomar, ya dentro de la ciudad de Totana, la MU-502 durante 8 km.
El castillo está situado al SO de la villa, sobre un monte tajado artificialmente por el Este, Sur y Oeste, que se encuentra sembrado de mariscos fósiles hasta la base de la fortaleza. Su altitud es de 627 m. |
2. DESCRIPCIÓN
Siendo comendador de la villa don Juan Jerónimo Abarca, conde de la Rosa, por mandato del Rey Felipe V de fecha 8 de julio de 1703, se hizo la siguiente descripción:
«El castillo forma un cuadrado perfecto, teniendo cada lado foral 18 varas; de grueso sus paredes, 2 varas […] y de alto desde el (sic) superficie plano de la tierra hasta el rebollín de las almenas, 32 varas; y entrando por la puerta de dicho castillo, para llegar a ella hay una escalera maciza de piedra y mezcla con 12 escalones de yeso y ladrillo, de lo que se infiere que primitivamente su construcción fue cuesta para subir; […] cuya puerta abierta da entrada a la primera sala de armas que tiene de extensión 15 varas por cada uno de sus cuatro lados y de alto 30 palmos, dividida en cuatro lumbreras, con un alma en medio desde donde arrancan cuatro arcos […] y debajo de las (sic) referida sala por un escotillón, se encuentra una mina cubierta que va a parar a un aljibe magnífico de cal y piedra tosca, cuya gran cavidad está vaciada a fuerza de acero en medio del cerro, que lo es de piedra viva. La cuesta antigua de mezcla, hecha escalones para subir modernamente, conduce a la plaza de armas de las almenas, que su rebollín tiene 3 palmos de alto, dejando entre éstas y la primera sala, otra compuesta en fábrica del mismo arte y disposición que la ya dicha primera. Todas las paredes del castillo, así como los pedazos de muralla que se conservan, son en su mayor parte de hormigón y almendrolón, hechas a pisón de ayuda.
»En 1675 siendo Comendador de Aledo el Conde de Pié de Concha, don Diego Sarmiento y Zúñiga, un rayo quebrantó la esquina del castillo que mira al Poniente, […] algunos pedazos de la muralla exterior que se conservan, son de tapia con cal, sumamente fuerte y trabada en su medio con huesos humanos de magnitud no usual .
[…]
»Completaba esta plaza de armas una serie de habitaciones abiertas a pico en la roca, rectangulares unas, cúbicas otras y oblongas algunas, cuyas paredes estaban cubiertas por una sustancia que semejaba alabastro.»
El castillo de Aledo conserva en la actualidad la torre del Homenaje o “Calahorra” , la picota y una parte del recinto amurallado, así como otros diversos restos. |
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(1) Después de esa época, se han encontrado también huesos humanos en la muralla exterior.
(2) Literalmente en MUNUERA Y ABADÍA, J.M., Apuntes para la historia de Totana y Aledo, Totana, 1916, págs. 38-40.
(3) Según el DRAE, edición 22.ª, Madrid, 2001, es un sustantivo femenino que significa: Antiguamente, edificio público con rejas por donde se daba el pan en tiempo de escasez.
La torre del Homenaje es de planta cuadrada, con 15 m de lado y 25 m de altura, repartidos en 3 cuerpos y escalera interior que accede hasta la terraza almenada. |
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La picota (4) está situada a muy poca distancia de la torre del Homenaje (60 m aprox.) y consiste en un cilindro de 1 m de diámetro y 2,5 m de altura.
(4) Ibidem, sustantivo femenino que significa: Rollo o columna de piedra o de fábrica, que había a la entrada de algunos lugares, donde se exponían públicamente las cabezas de los ajusticiados, o los reos.
La foto anterior nos muestra la picota antes de su restauración. La siguiente, una vez restaurada. |
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El recinto amurallado que se conserva tiene forma poligonal irregular de una longitud aproximada de 170 m, repartidos de forma intermitente. |
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Los trozos mejor conservados son los que dan al viento oeste y son de considerable grosor, con restos de puertas. |
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Otros diversos restos consisten en aljibes y cisternas subterráneas, así como escaleras talladas que conducían a las galerías inferiores. Existe todavía entre los habitantes de Aledo la creencia de que subsisten pasadizos, tal vez hoy cegados, que comunicaban el interior del castillo con su exterior y posiblemente con el interior de una torre albarrana (5), en el viento sur, situada en el mismo tajo donde la torre del Homenaje, en una cota inferior en unos 50 m aprox. Tal albarrana tenía la misión de custodiar el manantial de agua, todavía existente, que abastecía las necesidades castellanas.
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El castillo fue declarado monumento de interés nacional el 16 de marzo de 1961. Posteriormente, todo el conjunto monumental fue declarado Bien de Interés Cultural por la Disposición Adicional Segunda de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español.
(5) Ib., sustantivo femenino que significa: Torre que, levantada fuera de los muros de un lugar fortificado, servía no solo para defensa, sino también de atalaya. |
II. LA VILLA DE ALEDO Y POBLACIÓN
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La villa de Aledo tiene una población de 1.058 habitantes, distribuidos en 541 varones y 517 mujeres. Siendo su extensión territorial de 49,74 km2, su densidad es de 21,27 hab./km2, una de las más bajas de la Comunidad Autónoma de Murcia, después de Ricote (17,75), Ojós (12,61) y Moratalla (8,87) (6).
Su población (7) no ha experimentado notables variaciones durante el pasado s XX. Así: |
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AÑO |
HABITANTES |
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| 1900 | 973 |
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1920 | 1.335 |
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1940 | 1.297 |
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1960 | 1.237 |
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1981 | 1.081 |
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2001 | 1.017 |
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2005 | 1.058 |
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(6) Datos anteriores publicados por el INE a fecha 1-1-2005.
(7) Datos publicados por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, ECONET, Aledo en cifras 2004. |
No existen en su término municipal corrientes de agua permanentes sino que su cuenca hidrográfica está compuesta de ramblas y barrancos que lo atraviesan; entre ellas, la de Lébor (de N a S) y la de Los Molinos (de O a E).
El clima es propio del Mediterráneo, del que dista en línea recta unos 40 km. Su temperatura media oscila sobre los 18º C. Las precipitaciones son del orden de 400 l/m2. |
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La historia de la villa de Aledo y de su castillo es simultánea. Como solamente interesa hic et nunc la de éste durante la época medieval, se hará mayor hincapié en la que atañe a tal inmueble durante este período.
Podemos dividirla en tres períodos:
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1. SU AUGE: DESDE 1085 HASTA 1257
Año 1085. García Jiménez conquista la fortaleza de manos sarracenas pero por poco tiempo, ya que a los 5 años se vio asediada de nuevo. Durante su posesión se reforzaron los muros de la fortificación y se talaron los hermosos bosques de pinos y encinas que poblaban aquellos parajes, para evitar el refugio de los enemigos. Desde entonces, el contorno permanece casi desnudo de vegetación.
Año 1090. El ejército de Yusuf ben Texufín asedia el castillo tomado por García Jiménez. Por esta época, era misión del rey Alfonso VI restablecer la hegemonía y las parias (8) sobre los soberanos andalusíes y una pieza fundamental para ello era la fortaleza de Aledo, que se hallaba en el extremo oriental del reino de Sevilla, en un terreno donde las secesiones y rebeliones son moneda común. Por ello, aunque muy distante para aquella época de los centros islámicos de poder político y militar ―Sevilla y Zaragoza― la actividad que se desarrollaba en esta fortaleza podía tener trascendencia política en Al-Ándalus, sobre todo en la zona más cercana a ella. Pero no olvidemos que su alejamiento de los centros político-militares cristianos ―León y Burgos sobretodo, porque Toledo acababa de ser conquistada― unido a su riscoso emplazamiento, hacían difícil el traslado del ejército con su impedimenta. Sopesando los pros y los contras de la situación, el monarca castellano optó por liberar la fortaleza que en aquellos momentos se encontraba asediada. Pero los numerosos puntos bélicos existentes (Zaragoza, Valencia, etc.) le impedían reunir un ejército bastante para llevar a cabo la liberación de Aledo. De ahí que pidiera ayuda al Cid, con quien desde hacía poco tiempo estaba reconciliado (finales de 1086 o principios de 1087). Éste se encontraba guerreando en Zaragoza al mismo tiempo que planeaba la ocupación de Valencia.
(8) Según el DRAE, edición 22.ª, Madrid, 2001, es un sustantivo femenino plural que significa: Tributo que pagaba un príncipe a otro en reconocimiento de superioridad.
Así las cosas, conforme el asedio de Aledo se prolongaba en el tiempo, surgen disensiones entre los sitiadores e incluso delaciones, como la de Ibn Rasiq, emir de Murcia, el cual estaba temeroso de que la victoria de las tropas de Yusuf provocase una acción contra sus territorios, motivo por el cual aprovisionó a los sitiados y cortó los suministros a los sitiadores, al tiempo que pedía el auxilio del rey Alfonso. A todo esto hay que agregar el cansancio de los sitiadores y la noticia que empezó a correr de que desde León venía un ejército al mando de Alfonso VI y desde Valencia otro, capitaneado por el Cid. La consecuencia fue que Yusuf levantó el campo y, cruzando el estrecho de Gibraltar, regresó a África, dejando a sus espaldas una fortaleza con sus murallas casi demolidas y defendida por una guarnición reducida a poco más de 100 hombres casi exhaustos. Pero Aledo estaba de nuevo en poder de Alfonso. Cuando éste llegó a Aledo las tropas sitiadoras ya habían regresado a África por lo que, después de aprovisionar debidamente la ciudad y restaurar sus muros, regresó a Toledo. Comoquiera que en su avance hacia Aledo, el rey Alfonso no contactó con el Cid, al cual le había dado la orden de marchar a esta ciudad con su ejército, de nuevo las relaciones se enturbiaron entre ellos. Se desconocen las causas de tal desencuentro, pudieron ser debidas a un malentendido, a que Alfonso avanzase con sus tropas más velozmente que el Cid o a cualquier otra.
Año 1257. El día 14 de abril, el rey Alfonso X el Sabio firma en Cartagena el trueque de sus dominios sobre Elda, Catral y Callosa a cambio de Aledo y Totana, que las dona a la Orden de Santiago a través de su maestre don Pelay Pérez Correa. Aunque Aledo siempre se ha jactado de que el rey Sabio redactó parte de LAS PARTIDAS en la torre del Homenaje de su castillo, no es menos cierto que tal aseveración está ayuna de prueba documental alguna.
2. MANTENIMIENTO DE SU PODERÍO ESTRATÉGICO-MILITAR: DESDE 1257 HASTA 1492
Año 1293. El maestre don Juan Ossores, el día 18 de agosto, a través de Carta Puebla, concede al concejo y pobladores de Aledo «el fuero e franquicias e las libertades e los usos e las costumbre que el onrado Concejo de Lorca segunt quellos los tienen». Este privilegio iba encaminado a los vecinos de Aledo y a los forasteros que se establecieran en ella y les otorgaba tierras no repartidas anteriormente por la Orden de Santiago sin más obligación ni tributo que plantar de viñedos tres tahúllas de tierra (3.330 m2 aprox.)
1350. El día 27 de mayo, el maestre de la Orden de Santiago don Fadrique ordena repartir tierras de sus términos para incentivar el poblamiento de Aledo y la fuga de sus moradores al llano fértil de Totana, donde podían cultivar sus tierras.
Año 1373. Las Cortes de Burgos conceden al rey Enrique II la contribución llamada de las Doce monedas y habiendo probado los vecinos de Aledo que este pueblo estaba exento de toda clase de tributos desde su pertenencia a la Orden de Santiago en 1257, se les declaró exentos por Real Cédula de 3 de noviembre de 1374.
Año 1407. El maestre don Lorenzo Suárez de Figueroa envía al comendador de Aledo una carta, datada el 17 de agosto, por la que confirma a esta villa la propiedad de una finca denominada “La Dehesa”, que hasta entonces venía siendo disputada por el concejo de Lorca, y le ordena que establezca en la población centinela y ronda para prevenir cualquier atentado de los moros fronterizos.
Año 1452. El día 17 de marzo tiene lugar en un paraje de Lorca llamado Los Alporchones, la batalla homónima contra los árabes del caudillo de Granada, Aldilvar. En ella, las fuerzas de Aledo, en unión de las de Lorca y Murcia contrajeron una memorable victoria, la última en que participaron. El pontífice Clemente VII hizo a san Patricio patrón de Murcia y Lorca por ser el día de este santo en el que se ganó tan memorable batalla.
Año 1492. La toma de Granada viene a significar un cambio radical en el modus vivendi de la villa de Aledo. La seguridad que trae el alejamiento de los ejércitos árabes de nuestra península conlleva el abandono de la población hacia el valle, hacia Totana, en busca de tierras fértiles y de mejores vías de comunicación para el desarrollo de la agricultura, comercio e industria. Comienza su declive histórico.
3. SU DECADENCIA: DESDE 1492 EN ADELANTE
Año 1521. El 10 de agosto, se concede a la villa el título de “leal” con motivo de que en la lucha entre los Comuneros y las tropas del emperador Carlos I, apoyó a éste. Los Comuneros sitiaron el castillo de Aledo y desde un monte existente junto a él, algo más al sur (denominado La Serrecica) lo bombardearon, destruyendo parte de sus almenas y dejando el torreón desmochado hasta su restauración contemporánea.
Año 1538. Se traslada a Totana el párroco de Aledo. Aquélla cuenta ya con 500 feligreses, mientras que en ésta solamente existen unos 150.
Año 1793. Aledo y Totana se separan definitivamente como municipios independientes.
BIBLIOGRAFÍA
ALONSO NAVARRO, S., Castillos de la Región de Murcia, Murcia, 1985.
BÁGUENA, J., Aledo, su descripción e historia, Murcia, 1980, reimpresión de la 1.ª edición impresa en Madrid en 1900.
MÍNGUEZ, J.M., Alfonso VI, Hondarribia, 2000.
MUNUERA Y ABADÍA, J.M., Apuntes para la historia de Totana y Aledo, Totana, 1916.
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, DRAE, Edición 22.ª, Madrid, 2001.
VV.AA., Gran Enciclopedia de la Región de Murcia, Vol. 1, Murcia, 1992.
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