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Ramiro II "El Monje", Rey de Aragón.

 

 

 

 

 

Por Nacho Espada.

Probablemente el rey Ramiro II de Aragón ,más conocido con el sobrenombre de “el monje” o “el rey monje”, es sin duda uno de los más estudiados dentro de la historia de la antigua Corona de Aragón por su breve pero intenso reinado y por la importancia de trocar un joven reino de origen montañés en uno con peso específico entre los reinos cristianos peninsulares.

Ramiro II, rey del linaje de los Ramírez , desciende del rey D. Sancho III “el Mayor”de Pamplona, rey que aglutinó en sus manos la mayoría de los incipientes reinos y condados cristianos de Hispania, Éste dejó a sus cuatro hijos el gobierno de sus territorios, uno de ellos, Ramiro, abuelo de Ramiro “el monje”, asumió el gobierno del condado de Aragón y considerado régulo en vida del gran rey navarro así como sus hermanos ,quienes gobiernan Castilla y León, Pamplona, y los condados de Sobrarbe y Ribagorza. En 1035, a la muerte del gran rey, sólo su hijo García de Pamplona obtiene el título de” rex “, estando los demás hermanos bajo el vasallaje de éste por su “potestas regia”.

Ramiro I, ambicioso guerrero, consigue que a la muerte de su hermano Gonzalo, se le otorguen los territorios de los condados de Sobrarbe y Ribagorza, aumentando sus patrimonio territorial y manteniendo una política de independencia cuasitotal con el reino pamplonés, y llegó a denominarse en documentos emitidos por su Curia “rey en Aragón, Sobrarbe y Ribagorza “. Finalmente murió en 1064, durante el asedio de Graus.

Su hijo, García Ramírez, padre de Ramiro II , fue su sucesor y realizó una política expansionista, conquistando territorios al sur de los pirineos aragoneses, y bajo su reinado se conquistó Barbastro, erigió la ciudad de Jaca, y habiéndose casado con doña Isabel de Urgell, en 1069 nació su primogénito Pedro, aunque la reina falleció en el parto.

García Ramírez, consciente de que para efectuar con validez sus actos de señorío sobre sus nobles, eclesiásticos y demás vasallos debía tener refrendo papal, viaja peregrino a Roma para hacerse caballero de San Pedro y vasallo del Papa, ya que este es el que ungía a los reyes cristianos y coronaba con bendiciones.

El Papa Alejandro II lo denominó” rey aragonés por la Gracia de Dios” y le dio la instrucción de hacer la cruzada hispana ,García Ramírez se compromete al pago anual de quinientos mancusos de oro. También consciente de que un heredero era poco para un rey desposó en segundas nupcias con Felicia de Roucy, territorio de la Champaña franca.

De esta unión nacieron sus otros tres hijos : Fernando (que murió pronto), Alfonso en 1073, el que sería denominado “el rey batallador” y finalmente en 1087, Ramiro.

En 1076, murió el rey pamplonés, decidiendo sus nobles y eclesiásticos que el nuevo rey fuera su primo García Ramírez, que entretanto y tras haber expandido sus territorios a administrar debe de cumplir sus compromisos con Roma y los altos cargos eclesiásticos, se crean numerosas abadías y monasterios bajo el auspicio de la Orden del Cluny, pero a la vez teniendo que negociar, conversar y limar asperezas, sus competencias administrativas y sus peleas de índole político de sus obispos.

Tras la finalización de la ciudad de Jaca en 1077, otorgó fueros de ingenuidad y libre comercio, atrayendo a numerosos comerciantes y artesanos, además de numerosos judíos. También tuvo a lo largo de su reinado numerosas polémicas con la Santa Sede por los nombramientos reales de cargos eclesiásticos que en muchos casos son denegados por el Papa o sus legados en Aragón.

Su política de alianzas le llevó a colaborar con el rey musulmán de Lleida y se llegó a enfrentar en 1084, en batalla infausta, con el Cid y el rey de Zaragoza en Morella, donde la cantidad de prisioneros capturados por el Cid entre ellos el Obispo de Roda y el mayordomo real, obligan al pago de numerosos y cuantiosos rescates.

Pronto sus hijos Pedro y Alfonso adquirieron responsabilidades como gobernadores de los territorios que les encomendó el rey, mientras que Ramiro, muy pronto fue encauzado a una vida de servicio religioso para que cuando tuviese altos cargos auxiliase al reino que era servidor del trono deSan Pedro.

Los cronistas estiman que Ramiro fue enviado para su formación religiosa como oblato al Monasterio de san Poncio de Thomières , cenobio benedictino del Languedoc,en el año de 1093.

Entretanto , la reina solicitó que a pesar de que el niño Ramiro era oblato debía de tener una formación caballeresca, por si renuncia a su condición, apelando al canon VI del X Concilio de Toledo.

En Thomières, tuvo la formación en letras, estudios sagrados y de regla de San Benito.

Su padre entretanto observaba la invasión almorávide que tomaron las taifas de Al Andalus, resistiendo muy pocas su empuje inicial como por ejemplo Zaragoza y Lleida.

Preparando el asedio de Huesca, el rey García Ramírez, recibió una certera saeta en la axila que le produjo una herida mortal en 1094.

Su hijo mayor, Pedro, le sucedió postergando el asedio para preparar su reino, Pedro I había sido lugarteniente de su padre y el preferido, seguramente, no obstante, pese a su responsabilidad y dotes para ser monarca, detentó una frágil salud.

Pedro I de Aragón y Pamplona, firmó en Burriana la renovación del pacto de su padre con el Cid, y en 1095, reanudó el asedio de Huesca, que cayó tras duras luchas contra las tropas de la ciudad y aquellas que vinieron en su auxilio desde Zaragoza y sus aliados castellanos, en el año de 1096.

Ya en aquellas fechas se distinguió entre los nobles y señores aragoneses, el infante D. Alfonso como avezado guerrero, por sus dotes y su nobleza, ya que los señores de Aragón de origen montañés, dieron muestras de gran crueldad y se extralimitaron en numerosas ocasiones con la población musulmana y expoliando numerosas riquezas.

Pedro I cultivó sus dotes de negociador y diplomacia ,no sólo con el Cid ,el cual le ofreció la mano de su hija María con su heredero Pedro, también con Alfonso VI de Castilla.

En 1100 reconquista Barbastro, y en 1101 Bolea, siguiendo sus deseos de cruzada, y entretanto sus herederos ,sus hijos Pedro y María, fallecían con muy poca diferencia dejando al rey sin vástagos en 1103.

María, la hija del Cid, que iba a desposar con el heredero es casada con Ramón Berenguer III de Barcelona.

El rey perdió su ardor guerrero, y decidió comenzar el ordenación jurídica del reino auxiliado por su hermano Alfonso, pero en 1104, fallecía el rey D. Pedro I ,con treinta y cinco años.

Alfonso I de Aragón y Pamplona, “el Batallador”, asumidas sus obligaciones como heredero directo de su hermano mayor, hace llamar a su hermano ,el novicio Ramiro, para que le auxilie en aquello que le demande.

Con diecisiete años, entendiendosu condición de infante real, pero con una actitud ciertamente mansa y espiritual, apenas pudo nada más que dar consejo de la misma naturaleza a su” bellator” hermano y apartado de las intrigas políticas ,territoriales fue enviado de nuevo a Thomières pero con las instrucciones del Obispo de Huesca de no tomar las ordenes mayores, en tanto no obtuviese su hermano un heredero.

Aunque esta perspectiva no fuese la preferida por los nobles y señores de la guerra montañeses, pamploneses y aragoneses, que ven muy débil al infante Ramiro .

En contraste con el aguerrido Alfonso que pronto conquista Ejea, Tauste ,Tamarite y el control de las Cinco Villas, apremiando con numerosas parias a los territorios musulmanes fronterizos, e incluso obteniendo en depósito numerosos feudos al sur de Occitania de señores que marchan a las Cruzadas.

En Alfonso, impetuoso, pero muy religioso, con unos enormes deseos de servir en Cruzada comienza a dar muestra de rey subordinado a la Cristiandad como adalid.

Es inestimable la ayuda de unos señores feudales, para los que los sentimientos religiosos no mueven tanto como los deseos de posesión de nuevas tierras, amasando grandes señoríos y recibiendo pingües beneficios económicos, así como el deseo de los obispos de aumentar sus señoríos eclesiásticos y reencontrando en las tierras bajo domino musulmán las antiguas diócesis de origen romano.

Estos y pese al deseo del monarca de expandir Aragón y ser el más grande rey cristiano hispánico espolearon al “rex” a nuevas empresas .

Buscó para su casamiento el viejo rey Alfonso VI de Castilla al aragonés, y le ofreció la mano de su hija Urraca , viuda de un noble borgoñón llamado Raimundo y madre de un joven Alfonso, que reinará con el número VII en Castilla.

Muy pronto tras el casamiento y a la muerte del heredero de Alfonso VI en Uclés, se esperó de éste que fuera el defensor de los reinos y que bajo su mando se unificarán los mayores reinos peninsulares. Pero el destino quiso que este hecho no se diese hasta bastantes siglos después dadas las diferencias irreconciliables entre el monarca aragonés y la reina castellana.

Excesivamente rudo, y de carácter belicoso el monarca jamás pudo domeñar a la altiva hija del gran Alfonso VI, pese a que Ramiro ya de regreso como consejero de su hermano en la Curia real, tratara de evitar con su talante tales conflictos.

Partidarios de ambos reyes, casi enzarzan en una guerra civil a ambos territorios, partidarios de Alfonso “el Batallador” en Castilla, la mayoría nobles con tenencias encomendadas por el aragonés, contra los partidarios de coronar al joven Alfonso con su madre Urraca como regente.

Tanto los legados papales como los cargos eclesiásticos , sobre todo de Aragón, trataron de evitar la ruptura matrimonial que se consumó en 1110, con el regreso de Urraca a Castilla y el Obispo de Palencia envió solicitud de nulidad matrimonial al Papa Pascual II, el cual el 1114, dio por disuelto el matrimonio.

Tras estos actos, Ramiro , el cuál fue propuesto para obispo por su hermano el rey, rehusó de su puesto en la Curia real recogiéndose en el monasterio de San Pedro de Huesca para seguir llevando una vida conventual y rechazando los honores que su hermano trató de prodigarle.

Alfonso I pronto olvidó sus problemas personales para centrarse en su máxima, la conquista de Zaragoza y la búsqueda de ensanchar sus dominios para la Cristiandad y las de sus valerosos nobles que le acompañan, uno de ellos, de sus preferidos, es García Ramírez, señor de Monzón y nieto del Cid.

Dentro del reino bullen dos corrientes dentro de la jerarquía eclesiástica : aquellos grandes obispos, que acompañan a las mesnadas de Cruzada e incluso combaten con lo que obtienen la ampliación sustancial de sus privilegios y recursos y las de aquellos abades y obispos de diócesis menores que prefieren que las villas tengan fueros y privilegios que limiten el poder de los grandes señores eclesiásticos y seglares, y entre estos últimos Ramiro se cuenta.

Alfonso I “el Batallador” fue el primer “miles Christi” ,incluso antes de que se oyera la aparición de las grandes ordenes de Oriente en la península, y creó cofradías de caballeros cristianos muy similares a las del Santo Sepulcro, el Hospital y el Temple: la Cofradía de Belchite y la de Monreal .

En 1118 en el Concilio de Toulouse, se otorgan los beneficios de cruzada a aquellos que luchen por liberar Zaragoza ,numerosas fuerzas que aumentan las fuerzas aragonesas y que provienen de la Gascuña, Verán, y otros condados occitanos con impresionantes armas de guerra y asedio al grito de “Deus volt” (Dios lo quiere) toman el 18 de Diciembre la antigua ciudad blanca musulmana, Saraqusta.

Comienza a partir de esta situación una política de expansión territorial más limitada y lo más importante una política de otorgarfueros de repoblación para aquellos territorios recién liberados y casi desérticos.

En 1120 aún conquista Calatayud y Daroca acompañado por algunos primeros templarios ( o así lo estiman sus cronistas) y en 1122toma de tierras en Fraga y el asedio de Lleida.

Incluso en 1125 se atreve a realizar una expedición de castigo al sur deAl Andalús donde captura numerosos prisioneros, pero paulatinamente en este afán guerrero ,una gran cantidad de sus caballeros que le son fieles y muy queridos han caído en las constantes escaramuzas existentes, llevándole a una situación muy particular, se ha preocupado por expansionar su reino por la Cruz, que ha obviado el dejar un heredero digno de su empresa para sus vasallos.

Comienza a interesarse en gran modo por el funcionamiento de las grandes ordenes militares y cuales son las maneras de premiar y donar a aquellas, entre 1128 y 1129 comienza a donar tierras y heredades a estas ordenes, e incluso se fija en que el Conde de Barcelona, Ramón Berenguer III antes de su muerte ha profesado como templario.

Estos movimientos producen desazón entre los señores del reino, seglares y eclesiásticos que ven mermadas sus posibilidades de aumentar territorios e incluso la posibilidad de perderlos con sus beneficios y exenciones .

Esta situación se agudizó cuando Alfonso I en 1131, realizó su conocido testamento en el que decía “ Para después de mi muerte dejo como heredero y sucesor mío al Sepulcro del Señor que está en Jerusalén y a los pobres que lo custodian y sirven allí a Dios; y al Hospital de los pobres de Jerusalén; y al Templo de Salomón , con los caballeros que vigilan allí para defender la Cristiandad .A estos tres les concedo mi reino. También el señorío que tengo en toda la tierra de mi reino y el principado y la jurisdicción que tengo sobre todos los hombres de mi tierra, tanto clérigos como laicos, obispos, abades, canónigos , monjes, nobles, caballeros , burgueses, rústicos , mercaderes , hombres , mujeres , pequeños y grandes , ricos y pobres , judíos y sarracenos , con la mismas leyes y usos que mi padre , mi hermano y yo mismo tuvimos y debemos tener”.

A pesar de que muchos de sus nobles y caballeros dejaron testamentos de las mismas características que el de su monarca, era un hito que no tenía parangón en cualquier otro reino cristiano.

En primer lugar jamás se había hecho una donación de tales características a unos monjes guerreros y menos que pudieran administrar un ente de esta envergadurasin tener conflictos con otros reinos cristianos.

Una situación extrema que al menos para los grandes señores de Aragón, Pamplona ibaa llevar a un cambio sustancial en el reino que dejaría “el Batallador”.

En primer lugar y a espaldas del rey todavía no fallecido, las altas personalidades de la Curia, nobles y obispos , se asesoraron con los juristas del reino y otros personajes de reconocido prestigio y se dieron cuenta que al no existir una situación parecida ,lo que realizarán iba a tener graves consecuencias para el reino y para con su relación con la Santa Sede, pero principalmente lo que se quería era que la estructura del reino no se perdiera.

Los nobles empezaron a entrevistarse en la clandestinidad con D .Ramiro, al cual le hicieron ver que la única salida que tenía el reino para no perder su entidad era anular el testamento por ir contrafuero y que se declarara sucesor al único heredero directo de la casa de los Ramírez que era el propio monje.

Ramiro , como hombre conciliador de la Iglesia pero a la vez como infante real, acepto su destino a regañadientes , pero consciente de que era la única solución viable en ese momento. Pese a todo, Ramiro jamás dio una respuesta afirmativa hasta el fallecimiento de su hermano.

En 1134 y tras una emboscada en el sitio de Fraga, el rey resulta malparado y muchos de sus hombres de confianza muertos, el rey nunca ya levantaría cabeza para devolver esa afrenta.

Aún tuvo el bravo reyel deseo de nombrar a su hermano Ramiro, Obispo de Aragón, pues esta era la función que siempre había querido para él; Ramiro, consciente de los deseos de los vasallos más poderosos del reino lo rechazó, pese a que el rey por su deseo lo nombrarafinalmente Obispo de Roda y Barbastro. El 15 de Septiembre de 1134 a sus sesenta y un años, el rey Alfonso I, expira, sin ver su deseo cumplido de que su hermano tome ese cargo que lo ha tomado en calidad de electo.

Inmediatamente la Curia se presenta para jurarle fidelidad y rendirle vasallaje al nuevo Ramiro II tras haberle solicitado que sea su nuevo rey, aunque una parte de la nobleza , levantisca y guerrera se haya negado a aceptar al monje como nuevo monarca, algunos atados al juramento de cumplimiento de su testamento exigido por el rey fallecido.

Consultada la nobleza y los cargos eclesiásticos, dado que en el sistema jurisdiccional aragonés, el rey sólo es un “primus inter pares”, la “potestas regia” viene dada por el consentimiento de los grandes señores de Aragón y Pamplona.

Unánimemente los obispos y abades ven del agrado la elección, mientras que los nobles pamploneses se alían en torno de un pretendiente de su agrado como es García Ramírez, señor de Monzón y nieto del Cid, que buscará la separación de los territorios pamploneses del reino de Aragón, y que será conocido como “el Restaurador” , descendiente directo de la antigua casa de Pamplona, descendiendo de Sancho “el Mayor”.

Mientras tanto y antes de sopesar los apoyos de García Ramírez en esos territorios, empezará el rey con su Curia a recorrer las grandes villas del reino y buscando el respaldo de los nobles señores deHuesca y Zaragoza, ya que Jaca, es la capital de señorío real.

El Arzobispo de Tarragona, Olegario, primado del reino de Aragón ,iniciará las conversaciones para apaciguar a Roma de el no cumplimiento del testamento de “el Batallador”.

El rey tiene que empezar a tomar sus primeras medidas de índole diplomática, debido a la situación del reino, bastante empobrecido por la cantidad empeñada en las guerras de expansión y con un ejército bravo pero mermado por las bajas de estos años y la defección de los pamploneses .

En primer lugar comenzará a firmar treguas con los reinos musulmanes que aún rodean a sus tierras , con Valenciay Mequinenza a la cabeza.

Con García Ramírez la situación implica la pérdida de uno de los territorios de su reino lo que empiezaa crear una situación de descontento entre sus nobles que estiman que con un rey débil y conciliador, lo llegan a llamar algunos despectivamente el “rey cogulla” o “fray treguas”, pueden ser objeto de ataques y de pérdida de autonomía propia.

Debe firmar un tratado, el pacto de Valdoluengo, con el desafecto y tras comprobar que el apoyo a la figura de García por parte de los pamploneses es mayoritario, lo nombra régulo y vasallo suyo, para que gobierne esas tierras y que sea heredero en tanto no exista uno para el reino de Aragón, asimismo trazan la frontera de los reinos y ciudades y villas que corresponden a cada uno de los dos. Esta será una solución eventual como veremos. Y muchos nobles considerarán que el rey claudica al miedo de la lucha.

Continua su vista a las villas, efectuando donaciones, dando beneficios a las abadías, monasterios y dando fueros a cantidad ingente de territorios para quitar poder a los grandes señores feudales, algo que no le perdonarán alguno de ellos que incluso le han elevado al trono.

Por si fueran pocos los problemas, Alfonso VII de Castilla y León, el hijo de la reina Urraca pretende la ciudad y territorio de Zaragoza, imponiendo un señorío a la ciudad ,con la excusa de los antiguos derechos sobre la villa y para evitar que los musulmanes intenten su reconquista, aún sabiendo que son meras maquinaciones para obtener dicho territorio, acepta Ramiro II la protección de éste para la ciudad, primero para evitar problemas con éste y para atajar los otros problemas que subsisten en sus fronteras y dentro de su reino. Es de destacar que el escudo de la ciudad, un león rampante sobre fondo rojo, es el antiguo escudo de los reyes de León y que probablemente procede de esta época de señorío leonés.

El rey García Ramírez de Pamplona, continúa hostigando la frontera y buscando apoyos entre la nobleza aragonesa , se desdice del pacto de Valdoluengo y se declara vasallo de Alfonso VII de Castilla y León que va a ser coronado como emperador de Hispania,en 1135 así también las ordenes militares herederas del testamento de “el Batallador” presionan en Roma y Aragón para que se ejecute el testamento o se compense por ello.

Ese mismo año, se va a producir un hecho que se conocerá como la Campana de Huesca, en primer lugar decir que si bien el hecho de castigo sobre nobles levantiscos se llevó a cabo, no se hizo de la manera que expone la leyenda:

El rey no sabiendo como castigar las traiciones de sus nobles, pidió consejo a su antiguo abad en Thomières, el mensajero llegó a un campo de coles donde se encontraba el abad.

Al preguntarle el mensajero, como única respuesta , cogió la espada del caballero y cortó las coles que más destacaban, y le dijo que llevara dicha respuesta a su señor. Este comprendiendo que lo que quería es que se neutralizará a los nobles más poderosos, les llamó a su presencia y les dijo que en Huesca quería que oyeran una campana que se oiría en todo el reino .Estos fueron llegando uno a uno y fueron decapitados, formando sus cabezas en el suelo un circulo y una de ellas colgando de una cuerda en medio de ellas figurando un badajo . Y así puso paz en su reino….

Esta es la leyenda, y no hay certeza historiográfica de que fuera de ése modo, si es cierto que Ramiro II tuvo constancia de que grandes nobles de Aragón conspiraban contra él e incluso rompieron pactos de su rey con territorios vecinos para enemistarlos con el rey monje.

Cuando este tuvo la certeza de que se había cometido este crimen de traición al rey, no tuvo más remedio que juzgarlos, castigarlos con la pena máxima por decapitación y transferir sus feudos a otros tenentes más afines al monarca.

Se castigó a unos siete nobles de los más importantes: don Lope de Fortuñones, señor de Albero Alto, Pola y Torreciudad; don Martín Galíndez, señor de Eyerbe; el señor de Bolea, Ejea y Luna; don Miguel de Rada, señor de Monzón; don Iñigo López, señor de Jaca; al señor de Ruesta y don Fortún Galíndez, señor de Huesca. Algunos de ellos muy queridos por el rey y tenidos por el mismo como muy leales hasta esa traición. Este acto sirvió para afirmar la “potestas regia”y detener las posibles y latentes traiciones.

Después solicita al rey Alfonso VII de Castilla ,la devolución del señorío de Zaragoza y tramita la solicitud por medio de su orden monástica de renunciar a sus votos eclesiásticos en la búsqueda de dar heredero al reino.

La elegida para desposar es Inés de Poitou , hija de Guillermo IX ,duque de Aquitania y conde de Poitou; una viuda de treinta años con tres hijos.

Esta boda le enemista más con el rey de Pamplona que ve que se escapan sus posibilidades de heredar Aragón, mientras el Papa Inocencio II insta a los reyes cristianos peninsulares que hagan ejecutar el testamento de Alfonso I.

Ramiro II, junto a estas amenazas detiene una rebelión en la villa de Uncastillo que pretende pasarse al reino de Pamplona. Ayudado por ,su ahora aliado, Alfonso VII de Castillaque neutraliza al rey de Pamplona entrando con sus huestes y dominando la mitad del reino, mientras Ramiro II pone orden y cambia señores fronterizos.

Cuando está aparentemente más rodeado por problemas, ocurre el suceso que cambiará el curso del reino de Aragón, el 11 de agosto de 1136 nace su hija Petronila, la esperanzade la continuidad de la dinastía de los Ramírez.

Cambiará ahora su política con respecto al reino y a su posición como monarca, la situación con respecto a los otros reino, el Papado y sus demandas , su condición de monje y la edad que tiene, le llevan a tomar medidas para llegar a una solución que satisfaga a todos los elementos perturbadores de la paz y el orden en el reino.

Cansado por el desgaste político y de las presiones del Papado como eclesiástico que es, decide volver a tomar sus hábitos y enviar a su esposa de vuelta a Poitou, pero antes de hacerlo debe de garantizar la independencia del reino de Aragón con respecto a las ordenes militares, a los otros pretendientes y elevar a su hija al trono.

Comienza las negociaciones con los legados papales y obispos de Aragón y el Arzobispo de Tarragona y llega a hacer una proposición que finalmente será aceptada por todos.

Pretende ser monje, pero desde su monasterio tutelará que su hija será reina algún día, ya que pese a que tiene solamente un año, la va a prometer en matrimonio con el joven Conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV, que además es caballero cofrade del Temple con lo que trata de calmar a las ordenes militares y que se negocie con éste el resarcimiento del testamento del “el Batallador”.

Al comprometerse en matrimonio, Ramiro II, lo va a nombrar Príncipe de Aragón y regente hasta la mayoría de edad de la futura reina , ayudado y presentado por el rey D. Ramiro II, el cuál le enseñará los manejos, usos y costumbres del reino aragonés, éste a cambio de ello, anexionará los condados de Cataluña ,naturalmente si la pequeña Petronila no fallece.

Todo esto se plasmó en Barbastro, el 10 de Agosto de 1137,aceptándose esta solución por la nobleza y la Iglesia .Por lo tanto efectivamente, sólo tres años gobernó “per se” el reino, ysin embargo lo tutelaría hasta su muerte con setenta años en 1157.

Bajo su consejo ,D. Ramón Berenguer de Barcelona , el nuevo señor efectivo, creció como regente con un muy buen criterio y gran responsabilidad, habiendo acertado el rey monje en su estimación como buen partido para su hija y para el reino.

Le enseñó a tratar con reyes como el pamplonés y el castellano y le instó a que llamara a los Maestres de las ordenes militares para una compensación por lo perdido por éstas.

Llegando a un arreglo con compensaciones territoriales en Cataluña y Aragón más las futuras adquisiciones en todas las anexiones que se arrebaten a los reinos musulmanes, quedando finalmente admitido por el Papa Adriano IV, a la muerte de D. Ramiro.

En 1150, se celebraba el matrimonio de la reina Petronila y el Príncipe Ramón Berenguer, teniendo un hijo , Alfonso que reinaría en Aragón y Cataluña, en 1157, poco antes de morir D. Ramiro, con la tranquilidad de una sucesión para su hija, (ésta llegó a tener tres más: Pedro, Sancho y Dulce).

Moría en Huesca, tras ver crecer a su única hija , ayudándole a reinar con justicia y conocimiento, y fue enterrado en el Monasterio de San Pedro .

Sin duda un ejemplo para sus descendientes y un ungiendo reinos sin necesidad de la espada.