Esta Orden de Caballería, fue fundada en 1430 por Felipe el Bueno, Duque de Borgoña que alcanzó pronto gran prestigio siendo su corte de las más afamadas y brillantes de finales de la Edad Media.

Esta Orden se une a la Corona española por el matrimonio de la Casa de Austria, boda del archiduque Felipe con la Infanta Doña Juana de Castilla, celebrada en 1496.

Debemos recordar que en los siglos XVI y XVII España era la primera potencia europea por lo que el Toisón de Oro fue la más preciada Orden caballeresca de la Cristiandad. Prestigio que se sigue manteniendo, siendo su Jefe y Soberano Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I, como heredero directo de los Duques de Borgoña.

En 1996 se cumplieron cinco siglos de la vinculación de la Corona de España a esta Orden. Orden que entre otras personas la integran, el Príncipe de Asturias, el Infante Don Carlos, las Reinas de Holanda, Inglaterra y Dinamarca; los Reyes de Bélgica, Suecia y Noruega; el Emperador de Japón y el Gran Duque de Luxemburgo.

Es una Orden civil y de caballería en la que se mezclan los ideales caballerescos cristianos con los intereses políticos. Una condición inexcusable para pertenecer a ella era la de no ser hereje, por lo que se convirtió en una Orden católica.

Comenzó con 24 miembros que fueron ampliados a 30 en 1433 y a 51 en 1516.

La bula de confirmación de la Orden y de aprobación de sus constituciones y ordenanzas las dio el papa Eugenio IV el 7 de Septiembre de 1433.

El códice que he tenido el gusto de apreciar es el llamado Códice de la Emperatriz que se conserva en el Instituto Valencia de Don Juan.

Se llama códice de la Emperatriz, por haber pertenecido a Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III.

En este códice se emplearon pergaminos sin desgarro alguno, de blancura uniforme, siendo estos de gran calidad, como no podía ser de otra manera para una obra tan lujosa. Con un tamaño de 20,50 cm por 31,50 cm y 230 páginas no lo hacen muy voluminoso. Destacar que contiene 207 blasones distribuidos a lo largo de 62 paginas, 10 con los retratos de los 5 primeros soberanos de la Orden

Escudos de armas de cuatro caballeros electos
 durante el vigésimo Capítulo de la Orden

y de sus Blasones a página entera, 152 páginas de texto con 300 iniciales pintadas en miniaturas de colores y oro lo hacen realmente extraordinario.

La encuadernación es en piel sobre tabla del siglo XVI

La letra empleada es la “bastarda borgoñona” que perteneciendo a la “gótica bastarda” es la de más fácil lectura.

El Códice de la Emperatriz contiene retratos de los cinco sucesivos jefes y soberanos así como los nombres y escudos de armas de los doscientos nueve caballeros electos entre 1430 y 1545.

Toda la ornamentación sigue los principios estéticos de la llamada escuela de Gante y Brujas, caracterizada por los elementos resaltados en relieve sobre un fondo liso así como por la riqueza cromática.

Como curiosidad decirles que se pagaron en el año de 1537 la cantidad de  452 libras de Flandes por iluminar tres ejemplares de las Ordenanzas de la Orden, ejemplares que estaban destinados al canciller, al tesorero y al grefier. Este ejemplar casi con toda probabilidad se encargó a Simón Bening, afamado iluminador flamenco, pues en el documento que aparecen los datos económicos antes descritos que se conserva en los archivos de la Insigne Orden en Viena nos apunta a ello.
Simón Gening era el miniaturista mas importante de su época, saliendo de su taller numerosos libros entre ellos los de Horas que le dieron gran fama y prestigio. Nació en Gante en 1483 ó 1984. Se estableció en Brujas hacia 1519, si bien es cierto que también trabajó en Gante anteriormente.

Este códice tiene pintados los retratos de los Duques Felipe y Carlos, del Emperador Maximiliano, del Rey Felipe el Hermoso, y del Emperador Carlos IV, sucesivos jefes y soberanos de la Orden.

Este ejemplar perteneció a la Corona de España desde 1504, año en el que había recaído la jefatura y soberanía de la Orden del Toisón de Oro, hasta que durante la invasión francesa (1808-1813) desapareció del Palacio Real de Madrid.

La gran calidad de todas las miniaturas se ve colmada en el retrato del Emperador Carlos V en la que Bening o los artistas de su taller, hicieron una fastuosa representación del poder del Emperador de los dos Mundos.

En esta miniatura sobrecoge la figura de Carlos V entre dos querubines que sostienen una corona imperial que se alza sobre su cabeza en un paisaje naturista al mas puro estilo flamenco en el que se aprecian pequeños personajes desempeñando actividades de la vida cotidiana.

No olvidemos que seguramente este es un códice destinado el propio Emperador.

Emperador que siendo adalid de la unidad Europea y señor de dos Mundos la Insigne Orden se convierte en la más apreciada de todo el Occidente europeo adquiriendo su preeminencia internacional conservada hasta nuestros días.

El célebre collar del Rey de Armas de la Insigne Orden, denominado Potence, con las armerías de los caballeros vivos en cada momento. Viena, Tesoro del Toisón de Oro, depositado en el Kunsthistorische Museum

La alusión al carnero se refiere al vellocino que Gedeón ofreció a Dios en sacrificio y acción de gracias por la victoria conseguida contra los madianitas; y los eslabones y piedras de fuego significan la divisa que el mismo Duque de Borgoña traía siempre en sus armas que era un eslabón con su pedernal y un epígrafe que decía: Hiere antes de que se vea la llama.

Una de las más fastuosas veneras del Toisón de Oro jamás realizadas es sin duda ésta, que perteneció al Rey Don Juan VI de Portugal. Fue fabricada por Ambrosio Gottlieb Pollet hacia 1790, en oro puro incrustado de cerca de 400 brillantes, más de cien rubíes y un gran zafiro de Ceilán

La Iglesia colegial de Notre Dame, en Brujas, donde tuvo su asiento el undécimo y más largo capítulo de la Orden en mayo de 1468.

Que se reunió el decimotercer Capítulo de la Orden del  Toisón de Oro, año 1478. Todavía adornan el  lugar las armerías  pintadas sobre tabla de los caballeros que  entonces pertenecían a la Orden.

oro de la catedral de Saint Salvator en Brujas, en

Escudo de Alfonso XIII

Felipe III Duque de Borgoña

 
   
 

LA INSIGNE ORDEN DEL TOISON DE ORO

 
Por D.Celestino Conesa García