CÓRDOBA + CALIFATO = ESPLENDOR (1)

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Por Sebat-Nefer

Los árabes conquistaron rápidamente la península ibérica, pues iniciaron su conquista en el año 711 y en el año 718 estaba prácticamente terminada, a excepción de algunos pequeños reductos del norte, que serían el foco y origen de la Reconquista. El Califa de oriente, dio a los líderes musulmanes de los nuevos territorios el título de Valí, con residencia en la ciudad de Córdoba y bajo su autoridad religiosa, política y militar. Durante el año 750 los Califas Omeyas, residentes en Damasco, fueron derrotados por loa Abbasíes que, posteriormente, trasladaron la sede del califato a la ciudad de Bagdad.

Abd al-Rahman (731-788) que era nieto del Califa Hishám Ibn Abdelmalik (691-743) consiguió escapar, fue el único omeya que logró sobrevivir, ayudado por un liberto suyo Posteriormente los Abbasíes ordenaron la muerte de todos los Omeyas, Abd Badr, huyó, fue perseguido de poblado en poblado, de ciudad en ciudad, pasó por Palestina, Egipto, norte de Africa, Marruecos y terminó recalando en al-Andalus, desembarcando en el año 755 en la localidad de Almuñecar, se le habían unido los partidarios cordobeses de los Omeyas, así como los yemeníes y los enemigos del Valí de Córdoba en aquellos años, Yusuf al-Fihri.

En el año 756 Abd al-Rahman, Abd al-Rahman I, es proclamado Emir de al-Ándalus en la ciudad de Archidona, posteriormente se enfrenta y derrota a Yusuf al-Fihri, entrando en Córdoba como triunfador y declarando ese mismo año la independencia del Emirato de Córdoba respecto a Bagdad, que duraría desde el año 756 al año 929. El denominarse el nuevo estado independiente Emirato y no Califato es debido a que no se proclama independiente en cuanto a la religión, esto lo harían después cuando los Emires se autoproclaman Califas, que es equivalente a "Príncipe de los creyentes" , e independizan religiosamente de Bagdad. Con Abd al-Rahman I comienza la etapa dorada de al-Ándalus, siendo un estado desarrollado tanto en los aspectos culturales como sociales, políticos, religiosos y militares. La población tenía derecho a elegir cualquiera de las religiones monoteístas recogidas en el Corán, que eran, además de la musulmana, la judía y la cristiana.

En el año 778 Carlomagno, llamado por Abul Asuad, hijo de Yusuf al-Fihri que se había aliada con los gobernadores de Sarakusta (Zaragoza) y Barshiluna (Barcelona), envía un gran ejército contra al-Ándalus el cual es rechazado en las puertas de Zaragoza por las tropas de Abd al-Rahman y a su vez por los vascones en Roncesvalles, donde encontró la muerte Roldán, paladín franco que dio lugar al cantar de gesta homónimo.

En la vida del emirato se sucedieron los siguientes Emires, Hisam I, Al-Hakam I, Abd al-Rahman II, Muhammad I, Al-Mundir, Abd Allah y Abd al-Rahman III. El gran organizador del emirato independiente fue Abd-al-Rahman II, quién entre otras cosas convocó un concilio cristiano en Ishbiliya (Sevilla) para terminar con los martirios de los muzárabes. También frenó y rechazó las invasiones normandas (vikingos). Siempre, al-Ándalus, ha tenido una historia muy agitada con constantes luchas entre árabes y beréberes, principalmente, las cuales no cesaron ni con la proclamación del emirato, lo que permitió una mejor y mayor reorganización cristiana para la Reconquista

En el año 912 llega a ocupar el cargo de emir Abd al-Rahman III, lo primero que hace es enfrentarse a los rebeldes, termina con ellos y con todas las revueltas, reunifica y pacifica el emirato en el año 928. Como consecuencia de la decadencia del califato Abbasí de Bagdad, con el que no existía prácticamente comunicación y la política expansionista del califato Fatimí de Egipto, Abd al-Rahman III decide tomar el título califal y autoproclamarse califa, asumiendo los títulos de Amir al Mu´minim (príncipe de los creyentes) y al-Nasir li dini-llah (vencedor de la religión de Alláh), rompiendo totalmente con Bagdad la dependencia religiosa que quedó a partir del nombramiento de emirato.

Con Abd al-Rahman III además del Califato de Córdoba comienza el periodo de máximo esplendor de la ciudad, con gran influencia en toda Europa. El poder del Califa estaba sustentado en un ejército profesional, con unas fronteras protegidas por zonas militares o marcas. La administración se sustentaba de los impuestos que se recaudaban, siendo los mas gravosos los que recaían en los mozárabes, que eran cristianos que vivían en territorio musulmán y pagaban tributos por poder practicar su religión.

El califato andaluz llegó a tener tal poder y reconocimiento en toda Europa que en el año 950, por ejemplo, intercambió embajadores con el Sacro Imperio Romano-Germánico, y Hugo de Arles solicitó salvoconductos para que sus barcos mercantes pudieran navegar por el Mediterráneo. Pero el gran poder del califato fue su economía, su gran capacidad económica que estaba fundamentada, principalmente en una gran y muy desarrollada industria artesana, un importantísimo comercio y sobre todo la agricultura, con una técnica desarrollada que la convertía en la mas eficiente de Europa. Acuñó su propia moneda, lo que fue básico para la economía, pues se basaba en ésta y sus monedas de oro fueron las mas importantes de la época.